Limadito

Porlamenesunda. Limadito Porlamenesunda.

Archive for May, 2006

No lo hagas

No oprimas el botón rojo.

No comments

Amigo fumón

Tengo un amigo fumón. Sí, anda en la rama. Si bien por el momento la situción aparenta estar controlada, me “hace ruido” por varias razones:

1) La fundamental es que es un amigo de larga data, ya casi rancio. Estudiamos y crecimos juntos, y francamente no me gusta mucho que se vea envuelto en la necesaria ilegalidad que el consumo de drogas (en algún punto) plantea en nuestro país.

2) Como es un amigo cercano que viene a mi casa seguido, no me gustaría que este en “fase porro” mientras juega con mi hija.

3) Si bien existe cierta controversia sobre los efectos perjudiciales del principal psicoactivo presente en la marihuana, por el momento y hasta que no exista información concluyente considero a esa plantita como perjudicial para la salud.

4) Como yo, es un soberano grandulón de treinta y dos años. Ya esta grande para ciertas cosas.

Es cierto: cada ser individual es dueño de sus actos, y es el único responsable de sus salud (lo digo después de abandonar el tabaco después de casi diez años de recurrir al tabaco negro, y de andar con botellas de vodka bajo el brazo antes de los dieciseis, cosa que también he logrado modificar con esfuerzo; léase: no soy un mojigato, tengo unos cuantos tiros encima).Asimismo, los puntos arriba enumerados pueden ser discutidos, ampliados, refutados, circunvalados. Pero un amigo es un amigo, al fin y al cabo.

Y no, no le dije lo que pienso ni se lo voy a decir. Conoce muy bien mi posición sobre el tema.

No comments

Un mes con Opera

Hace ya un mes que estoy usando Opera, y estoy convencido que será mi browser de cabecera por mucho tiempo. Es un programa sólido, que hace lo que tiene que hacer sin mayores histerias. Lo único malo es que no es Open source (aunque sí es gratuito), pero mientras no aparezcan opciones abiertas a este tipo de programas no quedará otra que seguir usándolos.

No comments

Creer

Hay ocasiones en las que, desesperadamente, me gustaría poder creen en una fuerza superior.
Asumo que debe de ser muy reconfortante limitar las dificultades de la vida diaria a la voluntad de una fuerza superior, resignarse a un reducido número de consignas que no pueden ser repensadas o reimplementadas, ni siquiera cuestionadas.
Entregarse al frenesí religioso, sea del signo o creencia que sea, me produce tanta tranquilidad de espíritu (si existe, claro) como un martillazo en el dedo meñique.
Me encantaría poder ejecutar semejante planteo reduccionista de la vida y de los hechos que nos rodean.
Pero no puedo.

No comments